viernes, 4 de junio de 2010

Querido sobrino

Hace dos días me acordé de ti porque compré una tripa de chorizo ibérico que esta de “p… madre” —no lo escribo entero porque tu madre me riñe—. Yo sé que esas cosas del cerdo te gustan mucho, David. No se me olvida que cuando vinísteis a España la última vez, se os iban los ojos (a tus hermanos y a ti) detrás de los escaparates llenos de chorizos, salchichones, butifarras, chistorras, morcillas, morcones, ¡qué sé yo!, de todo tipo de embutidos… porque en Inglaterra parece que no hay mucha variedad de estas cosas tan ricas, ¿verdad?


Pues este chorizo que compré el otro día tiene un saborcito que no sé yo explicarte, pero está sensacional (o sea, está realmente bueno-bueno-bueno). A mí me gusta comerlo en rodajas finitas-finitas, saboreándolo sin mariconadas (para que lo sepas, decir sin mariconadas es políticamente incorrecto, y quiere decir sin tonterías), o sea, sin pan, y dejando que se disuelva en la lengua poquito a poco, como si fuera un caramelo de café con leche. ¡Oh, mi Gooood!

Je, je, je… también recuerdo que la tía Mari Carmen te preguntó: David, ¿de qué quieres el bocadillo? Pensando que ibas a elegir un embutido (¡uno solo, que es lo que se suele hacer aquí!) Pero dijiste, de esto —chorizo—, y de eso —jamón ibérico—, y de eso —cinta de lomo embuchado— y de eso —salchichón—… O sea, que te salió un bocataespectacular y polivalente. ¡Que saque tenías, tío! (Tener buen saque significa tener buen apetito, ¿vale?)

Nos ha contado tu padre (a la tía y a mí) tu problemilla con el hacha y la astilla en el ojo… esas cosas nos puede pasar a cualquiera en cualquier momento, tío. Uno no puede ver venir todas las cosas, ni estar prevenido contra todo... simplemente, pasan. Ocurren por puro azar… Y si no es una astilla en el ojo es una maceta que te cae en la cabeza mientras paseas por la calle (aunque yo no sé si en Inglaterra hay muchas macetas que puedan caer desde las azoteas); o es una mierda que pisas; o es un rayo que te atraviesa en un día de sol; o es un meteorito que te funde en un santiamén (un santiamén significa en un instante) Sí, nos pueden pasar mil cosas sin buscarlas… lo que sí podemos buscar es ser mejor persona, y eso si que es valioso.

Querido David, seguramente al final la vida es puro azar, porque si pensamos que hay una inteligencia que gobierna lo que nos pasa a los hombres tendríamos que aceptar que esa inteligencia es de una crueldad enorme. No sé si me entiendes ahora —entre las dificultades del idioma y las chorradas que dice tu tío… no sé yo si me sigues (decir chorradas es decir tonterías)—, pero con el tiempo lo entenderás porque eres un tío listo.

Pues nada, hombre, que te envío un abrazo muy fuerte, que me acuerdo con mucho cariño de todos vosotros (Rebeca, Daniel, David, Eduardo y Pablo) y que te deseo mucha suerte y una pronta mejoría. Y te lo deseo de todo corazón, sobrino.

Post Data: Espero que esta carta haya refrescado un poquillo tu español y, una última cosa: ¡piensa en positivo, David! Y, ahora, dime la verdad: ¿Cuántas chicas guapas se te han acercado a cuenta de ese parche en el ojo (aunque sea blanco y provisional)? ¡Reconócelo, bribón!

El tío Milan

viernes, 28 de mayo de 2010

La araña entre la ventana y el cactus


Ella espera que sus presas se acerquen atraídas por las flores. Por eso teje su tela detrás, entre el cactus y la pared acristalada. Ella no sabe que, además, atrajo la atención de unhombre venido a menos que fotografía su trabajo… no sabe que el sol, la luz y las sombras, y la superficie pulida del cristal forman imágenes en planos superpuestos como si fueran varios mundos. Unos reales, pero otros, solo ilusiones. No sabe que los hombres —incluso el venido a menos— saben interpretar ese juego de realidades y que incluso pueden gozar de tales imágenes.

Ella no lo sabe porque le faltan neuronas para esa interpretación —tampoco sabrá jamás qué es la música de Bach o la belleza del deshielo…—. Tiene lo necesario para tejer, cazar a sus presas y procrear, y en lo suyo es muy buena. Realmente buena. Ha evolucionado desde hace millones de años y hoy está en lo más alto de su historia, al mismo nivel evolutivo que el hombre venido a menos… pero (creemos que) no filosofa, que no busca razones, que no se hace preguntas…

Y yo creo que es más feliz.


lunes, 24 de mayo de 2010

Crónicas de una crisis: Desayuno


Hoy se han encrespado un poco los ánimos. Normalmente, durante el desayuno la gente del Barça se mete cordialmente con la del Madrid, y viceversa… y como son gente ocurrente y chispeante, las peleas dialécticas son muy graciosas. Malsonantes también, pero graciosas.

Por cierto, últimamente —por razones obvias— hemos sabido que tenemos entre nosotros uno del Atlético (aleti) de Madrid, que hasta el momento se había mantenido en un discreto silencio. Pues andaba exultante el sufridor rojiblanco, que es un hombre de barba cerrada, de los que deben afeitarse dos veces al día si quiere aparecer más o menos aseado… (que no siempre lo quiere)


También últimamente, a cuenta del recorte de sueldos a funcionarios, se habla de política y economía durante los desayunos. Servidor no habla de política en los desayunos. Escucha y calla… porque sería muy trabajoso hablar y ser escuchado, y, sobre todo, porque no sé cómo hacerlo en estos foros un tanto viscerales. Me parece que los que hablan en voz muy alta durante los desayunos deben pensar que todos los que oímos en silencio somos de su cuerda. Por eso a veces opinan con descaro y falta de respeto…

…no sé. Hoy no recuerdo cómo ha sido, pero al final resultó que los que hablan en voz muy alta durante los desayunos, llegaron a los típicos exabruptos anticatalanes partiendo desde lo que tenía que hacer Zapatero para sacarnos de la crisis —que ellos lo sabían, por supuesto—. Hay algún que otro andaluz que llega con facilidad a tales opiniones, tan penosamente españolistas como anticatalanas. Debe ser por culpa de ese sentimiento de inferioridad (injustificado) que tienen encapsulado algunos andaluces; que es un sentimiento que les lleva a sentirse agraviados por los catalanes. Y me gustaría decirle a mi compañero, ese que habla en voz muy alta durante los desayunos insultando a los catalanes por el hecho de ser y sentirse catalanes, que es tonto, que se escuche atentamente, y que se aplique a sí mismo todos y cada uno de los argumentos que exhala contra los catalanes…

…pero no abro la boca. Sigo desayunando en silencio. Y el tontáina de turno piensa que porque callo, otorgo.·P.D. Aunque estoy considerando seriamente si el tontáina soy yo… que me parece que sí.

Millán Astray le quita la palabra al rector Unamuno en mitad de su discurso, y grita:

— ¡Cataluña y el País Vasco, el País Vasco y Cataluña son dos cánceres en el cuerpo de la nación! El fascismo, remedio de España, viene a exterminarlos, cortando en carne viva y sana como un frío bisturí. La carne sana es la tierra; la enferma, su gente. ¡El fascismo y el ejército arrancarán a la gente para restaurar en la tierra el sagrado reino nacional…!

Cuando don Miguel de Unamuno retoma la palabra para contestar al necrófilo general (Viva la muerte), empieza diciendo:

— A veces callar significa mentir; porque el silencio puede interpretarse como aquiescencia (…) El general Millán Astray no es uno de los espíritus selectos (…) el general Millán Astray quisiera crear una España nueva, creación negativa sin duda, según su propia imagen, y por ello desearía ver una España mutilada…

Entonces fue cuando el manco y tuerto general gritó “¡Muera la inteligencia!”

¡Casualidades de la vida! (Y miedo da saberlo) Precisamente cuando he terminado este post, leo el rifi rafe entre don Miguel de Unamuno y Millán Astray en la Universidad de Salamanca, el 12 de octubre de 1936 (Una historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie. Juan Eslava Galán) Transcribo algunos párrafos…

…pareciera que los que hablan en voz muy alta durante los desayunos se podrían parecer remotamente al general necrófilo, pero servidor, ni por asomo, se parece a Unamuno. ¡Ya me gustaría, ya!

miércoles, 19 de mayo de 2010

Fotos furtivas: Una Isla de Colores

...hablamos de San Fernando, la antigua Isla de León, en Cádiz - España
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Con mi agradecimiento a las improvisadas modelos

Fotos furtivas: Una Isla de Colores

...hablamos de San Fernando, la antigua Isla de León, en Cádiz - España
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Con mi agradecimiento a las improvisadas modelos

jueves, 13 de mayo de 2010

El ajuste de Zapatero y el Cardumen

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.
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En su momento, cuando el dictador firmaba su última sentencia de muerte, cantar este poema de León Felipe por las calles de Sevilla suponía un granito de arena para desmontar los cuentos. No saber muchas cosas, pero decir lo que se ha visto era preparar a la audiencia para un estacazo demoledor…
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Hoy, con la crisis económica que azota el país y al globo, sigo sin saber muchas cosas, es verdad, pero podría asegurar que nos siguen adormeciendo con cuentos… me atrevería a decir que nuestros políticos —locales, nacionales y globales— no son sinceros, que nos cuentan mentiras y medias verdades para que sigamos ignorantes, felices y sedados.
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Los políticos y sus políticas parecen una hoja en mitad de un huracán que no pueden gobernar. La economía global es un capitalismo salvaje, desbocado e ingobernable; es uncardumen de ambiciones sin rostro y sin alma que cambia de dirección al margen de la voluntad de algo o alguien… un error informático, un rumor o una falsa noticia es suficiente para destruir el bienestar de regiones del planeta porque el cardumen de capitales va y viene sin control. Todo fluye al margen de las políticas tradicionales… aquí, en el globo, no gobiernan los políticos que nos molestamos en votar cada cuatro años, aquí gobiernan los fondos de inversión, la compra-venta virtual, la necesidad de cumplir con los intereses que prometieron a los jubilados suecos, chinos, españoles, japoneses o rusos… todos somos culpables, en nuestro nombre se compra y se vende humo en una pompa de jabón, hasta que revienta.
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Y cuando revienta la pompa y las consecuencias detienen la mastodóntica rueda de la economía real, los economistas globales —léase Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y el futuro Consorcio Europeo, defensores de las leyes del mercado como únicas leyes del universo humano— vuelven la vista a los políticos de a pie, esos personajes que elegimos cada cuatro años, para que apliquen las recetas de su ortodoxia y evitar que la economía se detenga totalmente. Es decir, para que los gobiernos locales apoyen a los bancos con dinero de todos, y para que inyecten dinero público en determinados sectores productivos. De forma que se evite el colapso total de la economía… Es lo que han hecho todos los países…
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…con lo cual aumenta el déficit de los Estados. Con lo cual aumentan los bandazos delcardumen especulativo que picotea allí donde huele a cadáver. Con lo cual ningún país es seguro y la economía se tambalea cada vez más. Con lo cual se hace indispensable reducir el déficit de los Estados para que el cardumen sin alma busque mordisquear otra carroña…
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Por eso Zapatero —y Grecia, Rumanía, Irlanda, Italia, Inglaterra, Portugal, etc., etc., etc.— aplica el Plan de Ajuste. Que es un plan de ajuste estándar, pura ortodoxia capitalista (reducir el Estado a la mínima expresión: ahorrar en bienestar y favorecer que los servicios del Estado caigan en manos del negocio privado). Ya no tenemos alternativa. Para la ortodoxia capitalista, las personas son un molesto asunto colateral y las políticas sociales un obstáculo. Cualquier gobierno ha hecho, hace o hará prácticamente lo mismo, y las diferencias solo serían cuestión de matices. Por eso Rajoy se porta de forma miserable, porque haría exactamente lo propio y, aún así, se solaza en usar la crisis en beneficio de su partido.
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Los políticos apenas gobiernan. Aquí manda el cardumen, la búsqueda de intereses por encima del bienestar de las personas… es la esencia del sistema capitalista que ha vencido, su alma, que es un alma ponzoñosa. Tal vez tengamos lo que nos merecemos.

sábado, 8 de mayo de 2010

El tocón integrado


En otras ocasiones nos ha sorprendido comprobar cómo la vida se abre camino… y veíamos las raíces rompiendo el asfalto como si el asfalto fuera mantequilla. Hoy vemos cómo un hombre —que se recrea en el discurso de un dios menor— permite a la vida continuar su camino.

Tienen los chiclaneros fama de hombres rudos y descuidados con la naturaleza (seguramente inmerecida)… pero este debe ser una excepción: ha respetado el viejo tocón. Le ha permitido formar parte del muro, y ahora es un muro vivo y distinto. Es un muro que atrae las miradas, que provoca una sonrisa sorprendida y genera un comentario agradable… ¿Has visto eso, niña?

Diría servidor que merece un rinconcito en alguna feria de ARte COntemporaneo y un guiño o una palmada en el hombro dada por algún político al uso… Sí, señor, buena idea. Hombres como usted hacen singular nuestro pueblo… que lo mismo este chiclanero es sensible aún a estos gestos del poder local. ¿Quién sabe?

Sí… este chiclanero curioso nos ha regalado un momento extraño. Me gusta pensar que hombres que dedican parte de su tiempo y su imaginación en componer estas cosas son hombres pacíficos, comprometidos con la naturaleza e incapaces de ser amorales...

…a veces hace falta muy poco para regalar esperanza, ¿verdad?