jueves, 14 de junio de 2018

Por la dignidad de los militares muertos en San Fernando




Contiene la lista de los militares fusilados en San Fernando
entre 1936 y 1941

El tres de junio del año 1941, el capitán de Infantería de Marina don Genaro Arias Baltar, en funciones de Juez Instructor Permanente del Departamento Marítimo de Cádiz, comunica al alcalde de San Fernando que al día siguiente, a las seis de la mañana, «…será pasado por las armas en la tapia del cementerio de esta ciudad el cabo de artillería de la Armada Domingo Camacho López…». Continua la nota informando que «…recibirá sepultura en el expresado cementerio una vez ejecutado». Lo cual —que sea enterrado después de la ejecución, y no antes— era de agradecer. Finalmente el juez instructor ruega al alcalde que cite en el cementerio «a quien corresponda» para dar sepultura al cabo de la Armada, que dejó viuda y tres hijos.

Con los datos que hoy disponemos, don Domingo Camacho López fue el penúltimo militar vinculado a San Fernando ejecutado en esta ciudad por la represión franquista. Este joven marino de 25 años arribó al puerto tunecino de Bizerta en marzo de 1939 con la flota republicana, y aceptó regresar en el Marqués de Comillas creyendo las promesas de redención del almirante Salvador Moreno… ¡Craso error! Fue sometido a Consejo de Guerra, condenado y ejecutado. Forma parte de una lista de más de cien militares ejecutados durante la barbarie militar y fascista que siguió al 18 de julio de 1936 en San Fernando. Comenzaron justamente una semana más tarde, el 25 de julio. Ese día, tras un Consejo de Guerra Sumarísimo y ejemplarizante, son ejecutados don Joaquín Ferreiro Barreiro, don Luis M. Rodríguez Otero (auxiliares 1º de radio y artillería de los cañoneros Lauria y Cánovas del Castillo) y el contramaestre Sr. Muñoz.

Rosa sostiene la foto se su abuelo, Manuel de Sancha Morales. Comandante del Batallón de Infantería de Marina de San Fernando. Fusilado.

Los militares que se rebelaron contra la II República y alzaron sus armas contra los españoles, se arrogaron el derecho de acusar de rebelión —y juzgar, condenar y matar— a los compañeros de armas que permanecieron leales al gobierno que habían jurado defender. Los historiadores llaman a esta aberración jurídica La Justicia al Revés.

A las 15:00 horas del 18 de julio de 1936, el Jefe del Departamento Marítimo de Cádiz, almirante golpista José Gámez Fossi, ordenó al comandante don Manuel de Sancha Morales, jefe del batallón de Infantería de Marina de San Fernando, sacar a la calle tres compañías de infantes para declarar el estado de guerra y tomar militarmente la ciudad. De Sancha se niega a hacerlo y pide la orden por escrito. Seguidamente es detenido por sus propios compañeros, encarcelado en el Penal de la Casería de Osio y fusilado un mes más tarde. No hubo causa judicial contra Manuel de Sancha, músico, compositor, director de orquesta y hombre de probada empatía con el pueblo necesitado. Su ejecución fue un asesinato extrajudicial. Sus restos anónimos, fueron arrojados en una fosa común abierta en lo que fue Cementerio para Disidentes de San Fernando. Al día siguiente, el sepulturero indicó a uno de sus hijos el lugar exacto donde yacía el leal militar. A don Manuel de Sancha le cabe el dudoso honor de haber sido el primer militar que se opuso abiertamente en San Fernando a Glorioso Movimiento Nacional.

Por otro lado, a doña Adelaida Blanco Silva la dejaron viuda a las cinco de la mañana del 10 de septiembre de 1936. Ese día asesinaron a su marido, don Leocadio Castaño Álamo, un ex carabinero de 41 años que no demostró demasiado entusiasmo por adherirse al Glorioso Movimiento Nacional. Nadie asumió la responsabilidad de su muerte. Nadie ordenó inscribir el crimen en el registro Civil de la ciudad y, por tanto, para que su fallecimiento fuese reconocido, doña Adelaida tuvo que recurrir a conocidos de sobrada influencia entre los jerarcas del nuevo régimen. Gracias a esas influencias logró que el Vicario Capitular del obispado de Cádiz accediera a concederle la gracia de certificar la muerte de su marido…

«Vista la instancia que Nos dirige Dª Adelaida Blanco Silva solicitando Nuestra autorización para que por el Sr. Cura Párroco de la de San Pedro y San Pablo de San Fernando sea expedida copia de la defunción del marido de la solicitante, por el presente venimos a conceder y concedemos la gracia solicitada».

No fue un derecho, fue una gracia. Eso ocurrió en marzo de 1941, y supuso una excepción porque estaban certificando sobre el contenido del libro en el que los curas inscribieron los fusilamientos que presenciaron. La mera existencia de ese libro era —y sigue siendo— la única prueba documental de los asesinatos extrajudiciales que se cometieron en San Fernando después de Glorioso Movimiento Nacional Salvador de la Patria. Certificar el contenido de un libro secreto era reconocer su existencia y, en consecuencia, reconocer complicidades. Sin embargo, a pesar de la gracia excepcional que consiguió del Sr. Vicario, doña Adelaida no logró inscribir la muerte de su marido hasta junio de 1946. Los represores, militares y fascistas, no sólo asesinaron al padre de sus tres hijos (el último de ellos, póstumo), además le negaron durante diez años su condición de viuda.

Y también asesinaron judicial o extrajudicialmente a oficiales, auxiliares y marineros; fogoneros, telemetristas, condestables, artilleros, barberos, telegrafistas, oficinistas, trabajadores del Arsenal de la Carraca, sanitarios, contramaestres, intendentes, náufragos, etc., etc., etc. Hasta un total de ciento seis militares y algunos asimilados. De ellos, cincuenta y seis fueron ejecutados tras esos consejos de guerra propios de la Justicia al Revés; cuarenta y seis fueron asesinatos extrajudiciales, ordenados por los distintos jerarcas de San Fernando con poder sobre la vida y la muerte de los rojos; y cuatro murieron en circunstancias extrañas… todos ellos fueron enterrados de forma anónima en un claro intento de extinguir su memoria, su ejemplo y su dignidad.

Estuvieron frente a un pelotón de fusilamiento, pero los criminales fueron los que daban las órdenes desde el otro lado. Hoy, un catorce de junio de 2018, día de la Memoria Democrática en Andalucía, es buena ocasión para conocer los nombres de esos militares muertos y silenciados. Sería un primer paso para recuperar su memoria y su dignidad, y para que todos podamos mirarlos como hombres leales a su palabra y no como a criminales…

…y también sería buena ocasión para que sus compañeros de armas, miembros de una Armada Española superadora de conflictos pasados, se sumaran a un homenaje póstumo y necesario. Porque lo necesitamos todos.



MILITARES LEALES A LA II REPUBLICA FUSILADOS EN SAN FERNANDO ENTRE 1936 Y 1941


Miguel Ángel López Moreno
milanlomo@gmail.com

Militares y asimilados, vinculados a San Fernando, fusilados en la ciudad por aplicación del Bando de Guerra o como consecuencia de Consejo de Guerra, y enterrados en la ciudad a partir de julio de 1936.     

Datos a 11 abril 2018
Lista cronológica

REY CENTENO, ANTONIO > Teniente Infantería de Marina. Muerto en extrañas circunstancias en fecha indeterminada de 1936. Enterrado en la fosa común de San Fernando.
FERREIRO BARREIRO, JOAQUÍN > Auxiliar 1ª radio del cañonero Lauria. Consejo de Guerra Sumarísimo.  Pena de muerte. Ejecutado el 25-07-1936. Enterrado en San Fernando.
MUÑOZ > Contramaestre de la Armada. Consejo de Guerra Sumarísimo.  Pena de muerte. Ejecutado el 25-07-1936. Enterrado en San Fernando
RODRÍGUEZ OTERO, LUIS MATEO > Auxiliar 1º artillería del cañonero Cánovas del Castillo. Consejo de Guerra Sumarísimo.  Pena de muerte. Ejecutado el 25-07-1936. Enterrado en San Fernando
LLORET ZARAGOZA, FRANCISCO > Condestable de la Armada en el cañonero Cánovas del Castillo. Consejo de Guerra Sumarísimo. Pena de muerte. Ejecutado el 19-08-1936. Enterrado en San Fernando.
BIONDI ONRUBIA, FRANCISCO JAVIER > Capitán de Corbeta al mando del cañonero Lauria y destructor Churruca. Asesinado extrajudicialmente el 28-08-1936. Enterrado en San Fernando.
DE SANCHA MORALES, MANUEL > Comandante del batallón de Infantería de Marina. Asesinado extrajudicialmente el 28-08-1936. Enterrado en San Fernando.
FERNÁNDEZ PAZ, CÁNDIDO > Cabo artillería de la Armada.  Asesinado extrajudicialmente el 28-08-1936. Enterrado en San Fernando.
GARCÍA CONDE, AGUSTÍN > Marinero de 2ª.  Asesinado extrajudicialmente el 28-08-1936. Enterrado en San Fernando.
GARCÍA MOLÉS, ANTONIO > Comandante de intendencia.  Asesinado extrajudicialmente el 28-08-1936. Enterrado en San Fernando.
GUERRERO PÉREZ, ÁNGEL > Marinero de 1ª. Asesinado extrajudicialmente el 28-08-1936. Enterrado en San Fernando.
MUÑIZ FERNÁNDEZ, CÉSAR > Maestre de artillería en el cañonero Cánovas del Castillo. Asesinado extrajudicialmente el 28-08-1936. Enterrado en San Fernando.
PAZ PINACHO, ENRIQUE > Capitán de Infantería de Marina. Asesinado extrajudicialmente el 28-08-1936. Enterrado en San Fernando.
PÉREZ PÉREZ, VIRGILIO > Capitán de Corbeta. Asesinado extrajudicialmente el 28-08-1936. Enterrado en San Fernando.
TUSO ARENAS, ANTONIO > Cabo de la Armada. Asesinado extrajudicialmente el 28-08-1936. Enterrado en San Fernando.
LUQUE BENÍTEZ, UBALDO > Mecánico de la Armada. Asesinado extrajudicialmente el2 9-08-1936. Enterrado en San Fernando.
REQUENA PÉREZ, JOSÉ > Oficial de servicios técnicos de la Armada.  Asesinado extrajudicialmente el 29-08-1936. Enterrado en San Fernando.
CASTRO LENDEIRO, RAIMUNDO > Cabo radiotelegrafista del cañonero Cánovas del Castillo.  Consejo de Guerra Sumarísimo. Pena de muerte. Ejecutado el 30-08-1936. Enterrado en San Fernando.
DOMÍNGUEZ LÓPEZ, MIGUEL > Cabo artillero  del cañonero Cánovas del Castillo.  Consejo de Guerra Sumarísimo. Pena de muerte. Ejecutado el 30-08-1936. Enterrado en San Fernando.
FRANCO LÓPEZ, FERNANDO FÉLIX > Marinero de 2ª en el cañonero Cánovas del Castillo.  Consejo de Guerra Sumarísimo. Pena de muerte. Ejecutado el 30-08-1936. Enterrado en San Fernando.
MÉNDEZ VIDAL, RAMÓN > Cabo artillero  del cañonero Cánovas del Castillo.  Consejo de Guerra Sumarísimo. Pena de muerte. Ejecutado el 30-08-1936. Enterrado en San Fernando.
NAVARRO GARCÍA, EMILIO > Auxiliar 2º de oficinas del cañonero Cánovas del Castillo.  Consejo de Guerra Sumarísimo. Pena de muerte. Ejecutado el 30-08-1936. Enterrado en San Fernando.
NOGUERA ORTEGA, DIEGO > Barbero en el cañonero Cánovas del Castillo.  Consejo de Guerra Sumarísimo. Pena de muerte. Ejecutado el 30-08-1936. Enterrado en San Fernando.
ESPINOSA DE LOS MONTEROS PÉREZ, JUAN ANTONIO > Capitán de Infantería de Marina.  Asesinado extrajudicialmente el 05-09-1936. Enterrado en San Fernando.
FARINÓS PÉREZ, ANTONIO > Oficial 1º de radio de la Armada. Asesinado extrajudicialmente el 06-09-1936.  Enterrado en San Fernando.
MARTÍN YARZA, ANTONIO > Teniente de Sanidad de la Armada en el cañonero Lauria.  Asesinado extrajudicialmente el 06-09-1936. Enterrado en San Fernando.
PERALTA DÍAZ, MANUEL > Oficial 2º radio de la Armada. Asesinado extrajudicialmente el 06-09-1936. Enterrado en San Fernando.
PRADOS COTO, CIRIACO > Maestro fogonero de la Armada. Asesinado extrajudicialmente el 06-09-1936. Enterrado en San Fernando.
RAMOS LAGO, JOSÉ > Cabo 1º radio. Asesinado extrajudicialmente el 06-09-1936. Enterrado en San Fernando.
SÁNCHEZ CARNERO, FRANCISCO > 2º Oficial Naval. Asesinado extrajudicialmente el 06-09-1936. Enterrado en San Fernando.
CAMPOS CHAVES, RAMÓN > Mecanógrafo de la Armada. Asesinado extrajudicialmente el 10-09-1936. Enterrado en San Fernando.
CASTAÑO ÁLAMO, LEOCADIO > Ex carabinero. Asesinado extrajudicialmente el 10-09-1936. Enterrado en San Fernando.
RODRÍGUEZ, HORACIO > Marinero de 2ª. Asesinado extrajudicialmente el 10-09-1936. Enterrado en San Fernando.
AYUSO SIERRA, ANTONIO > Cabo de artillería de la Armada.   Consejo de Guerra Sumarísimo. Pena de muerte. Ejecutado el 18-09-1936. Enterrado en San Fernando.
AYUSO SIERRA, MANUEL > Cabo de artillería en el cañonero Cánovas del Castillo.   Consejo de Guerra Sumarísimo. Pena de muerte. Ejecutado el 18-09-1936. Enterrado en San Fernando.
CEREZUELA GALVÁN, BALDOMERO > Marinero de 2ª.  Asesinado extrajudicialmente el 18-09-1936. Enterrado en San Fernando.
DEVESA MORALES, RAMÓN > Cabo de radio. Asesinado extrajudicialmente el 18-09-1936. Enterrado en San Fernando.
FERNÁNDEZ LAFONT, JOSÉ M. > Marinero de 2ª.  Asesinado extrajudicialmente el 18-09-1936. Enterrado en San Fernando.
FUENTES EIROZ, JESÚS > Cabo radiotelegrafista.  Consejo de Guerra Sumarísimo. Pena de muerte. Ejecutado el 18-09-1936. Enterrado en San Fernando.
HORTAS VALDÉS, AVELINO > Fogonero de la Armada.  Asesinado extrajudicialmente el 18-09-1936. Enterrado en San Fernando.
LÓPEZ MARTÍNEZ, JOSÉ MARÍA > Cabo de artillería de la Armada.  Consejo de Guerra Sumarísimo. Pena de muerte. Ejecutado el 18-09-1936. Enterrado en San Fernando.
LÓPEZ MOSQUERA, CÉSAR > Marinero de 2ª.  Asesinado extrajudicialmente el 18-09-1936. Enterrado en San Fernando.
MORENO JASPE, JOSÉ ANTONIO > Cabo 1ª. Asesinado extrajudicialmente el  18-09-1936. Enterrado en San Fernando.
MUÑIZ REGADES, FRANCISCO > Marinero.  Consejo de Guerra Sumarísimo. Pena de muerte. Ejecutado el 18-09-1936. Enterrado en San Fernando.
PARADA RUIZ, MODESTO > Soldado de Infantería de Marina.  Asesinado extrajudicialmente el 18-09-1936. Enterrado en San Fernando.
PLAZA CASTRO, RAFAEL > Marinero. Consejo de Guerra Sumarísimo. Pena de muerte. Ejecutado el 18-09-1936. Enterrado en San Fernando.
SÁNCHEZ GUTIÉRREZ, DIEGO > Marinero.  Consejo de Guerra Sumarísimo. Pena de muerte. Ejecutado el 18-09-1936. Enterrado en San Fernando.
SANTOS PÉREZ, MIGUEL > Marinero.  Consejo de Guerra Sumarísimo. Pena de muerte. Ejecutado el 18-09-1936. Enterrado en San Fernando.
ROMERO MENÉNDEZ, JOSÉ > Auxiliar 1º de Infantería de Marina. Asesinado extrajudicialmente el 24-09-1936. Enterrado en San Fernando.
BAPTISTA FLORENZA, FRANCISCO > Maquinista de la Armada en el Juan Sebastián Elcano.  Asesinado extrajudicialmente el 11-10-1936. Enterrado en San Fernando.
FERNÁNDEZ GARCÍA, ENRIQUE > Maquinista de la Armada en el cañonero Lauria.  Asesinado extrajudicialmente el 11-10-1936. Enterrado en San Fernando.
MARTÍNEZ MORENO, MANUEL > Auxiliar 2º Naval.  Asesinado extrajudicialmente el 11-10-1936. Enterrado en San Fernando.
POMBO RÍOS, AQUILINO > Maquinista de la Armada en el Juan Sebastián Elcano.  Asesinado extrajudicialmente el 11-10-1936. Enterrado en San Fernando.
BELTRÁN DEL CASTILLO, FEDERICO > Condestable de la Armada.  Asesinado extrajudicialmente el 28-10-1936. Enterrado en San Fernando.
HARO MEDINA, JULIÁN > Condestable de la Armada.  Asesinado extrajudicialmente el 28-10-1936. Enterrado en San Fernando.
SÁNCHEZ CASAS, JOSÉ > Condestable de la Armada.  Asesinado extrajudicialmente el 28-10-1936. Enterrado en San Fernando.
BUSQUETS SASTRES, IGNACIO > Marinero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
CARRATALÁ EZQUERDO, JUAN > Marinero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
CARRERAS BARBEL, JUAN > Marinero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
DE EGEA ROMERO, JOSÉ MARÍA > Cabo 1ª electricista del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
DÍAZ GARCÍA, FRANCISCO > Cabo artillero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
DÍAZ LIROLA, JOSÉ > Fogonero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
DÍAZ ROMERA, FEDERICO > Fogonero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
ENTENZA BLANCO, JUAN > Marinero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
FERNÁNDEZ OSETE, TOMÁS > Cabo fogonero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
HELGUERA CABADA, NICOLÁS > Marinero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
MARÍN BERNABEU, ISMAEL > Marinero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
MARTÍNEZ ARANDA, SALVADOR > Marinero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
MONTERO LÓPEZ, FRANCISCO > Marinero artillero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
MOYA VERA, JUAN > Fogonero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
ROEL SÁNCHEZ, JOSÉ > Marinero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
SAAVEDRA VILASUSO, JUAN > Marinero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
SORIA TEROL, PEDRO > Cabo artillero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
TORRES MARTÍN, MARIANO > Marinero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
VALDIVIESO SAN JOSÉ, FELIPE > Marinero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-12-1936. Enterrado en San Fernando.
ALBA GUERRERO, RAMÓN > Teniente de Navío.  Asesinado extrajudicialmente el 14-01-1937. Enterrado en San Fernando.
CERECEDA BESADA, LUIS > Torpedista de la Armada.  Asesinado extrajudicialmente el 14-01-1937. Enterrado en San Fernando.
MIRALLES MATEO, JUAN > Carpintero de rivera. Carraca.  Asesinado extrajudicialmente el 14-01-1937. Enterrado en San Fernando.
SÁNCHEZ y SÁNCHEZ DE MOVELLÁN, JOSÉ> Condestable de la Armada.  Asesinado extrajudicialmente el 14-01-1937. Enterrado en San Fernando.
AMAT RAMÍREZ, JOSÉ > Auxiliar de Almacenes en la Carraca. Pintor, periodista, escritor. Asesinado extrajudicialmente el 19-01-1937. Enterrado en San Fernando.
CERECEDA BESADA, ISIDRO > Operario militar.  Asesinado extrajudicialmente el 19-01-1937. Enterrado en San Fernando.
GARCÍA BAZÁN, JUAN > Maquinista de la Armada. Muere en San Fernando el 07-02-1937 “a consecuencia de herida de arma de fuego en el temporal derecho”.
GONZÁLEZ ALCAIDE, MANUEL > Marinero. Enterrado en el cementerio de San Fernando. Muere el 22-03-1937 “a consecuencia de heridas por arma de fuego”.
DÍAZ LEIRA, JOSÉ MARÍA > Auxiliar de Infantería de Marina. Preso en el Puerto de Santa María. Fallece de muerte natural en su domicilio el 26-10-1937.
INGLÉS ANDREU, ANTONIO > Marinero fogonero de la Armada. Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 04-11-1939. Enterrado en San Fernando.
BAUTISTA RUBIO, JOSÉ > Fogonero preferente de la Armada.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 10-11-1939. Enterrado en San Fernando.
CAMPOY ZAPATA, GUILLERMO > Maquinista de la Armada en el buque Sánchez Barcáiztegui.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 10-11-1939. Enterrado en San Fernando.
SANTANDER ALONSO, MAURICIO > Barbero del destructor Almirante Ferrándiz.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 11-01-1940. Enterrado en San Fernando. (A veces transcrito como Santandrés)
ANTÓN MARTÍN, EMILIO > Marinero del Sánchez Barcáiztegui.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 08-04-1940. Enterrado en San Fernando.
BUENO RUIZ, DIEGO > Cabo de radio del destructor Almirante Valdés.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 08-04-1940. Enterrado en San Fernando.
SERRANO GARCÍA, JUAN > Fogonero del Almirante Valdés. Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 21-05-1940. Enterrado en San Fernando.
GINER FERNÁNDEZ, JOSÉ  > Auxiliar de radio. Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 12-06-1940. Enterrado en San Fernando.
GARCÍA MARTÍNEZ, ALBERTO > Cabo fogonero del Almirante Valdés.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 18-06-1940. Enterrado en San Fernando.
FRANCO LAVADO, FELIPE > Marinero del crucero Miguel de Cervantes. Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 30-09-1940. Enterrado en San Fernando.
TORRADO FERNÁNDEZ, AMADOR > Marinero barbero del crucero Miguel de Cervantes. Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 21-11-1940. Enterrado en San Fernando.
CONESA ROMERO, EMILIO > Operario de máquinas en el crucero Miguel de Cervantes.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 23-05-1941. Enterrado en San Fernando y trasladados sus restos a Cartagena en 1961
CAMACHO LÓPEZ, DOMINGO > Cabo de artillería.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 04-06-1941. Enterrado en San Fernando.
RODRÍGUEZ REYES, JOSÉ > Oficinista de la Armada.  Consejo de Guerra. Pena de muerte. Ejecutado el 07-07-1941. Enterrado en San Fernando.

sábado, 26 de mayo de 2018

Me duele mi España




Tengo amigos a los que les duele SU España. A servidor le duele NUESTRA España. Y el matiz es de una dimensión trascendental porque estoy convencido de que SU España y NUESTRA España no es la misma. Y, lo que es peor, sospecho que les gustaría imponer SU España a todos. Eso fue lo que hicieron los fascistas españoles a partir del 18 de julio de 1936: imponer a todos SU idea particular de España. Y los que no cabían en ese diseño patriótico fueron exterminados física o socialmente. Y a todos los que sobrevivieron les inocularon un terror a la disidencia que duró dos generaciones.

«La idea de Patria es algo que por su misma esencia rechaza la idea de un enemigo interior en sus recintos, de un disconforme, de un disidente…» (Cita 1)

Esa España diseñada por los criminales en 1936 se identificaba con una bandera bicolor roja y gualda… los mismos colores que hoy enarbolan los nacionalistas españoles contra las senyeras nacionalistas catalanas (y viceversa).

Tengo amigos y familiares que son filofascistas y no lo saben. Están encandilados con la nueva estética de Ciudadanos (C’s), un partido político que se engancha ahora a la idea de UNA España uniforme, uniformada en los sentimientos, en las soluciones y en los valores —su líder sólo ve españoles donde hay una rica pluralidad de ciudadanos—.

«…nosotros nos sentimos unidos a España, porque queremos participar en su destino; y no somos nacionalistas, porque ser nacionalista es una pura sandez… somos españoles, que es una de las pocas cosas serias que se puede ser en el mundo». (Cita 2).

Es C’s un partido que enarbola una sola bandera, la bicolor roja y gualda, para identificar a TODOS los españoles. Pero, nos guste o no, no todos los españoles se identifican con esos dos colores porque, insisto, esos colores están impregnados del fascismo criminal que aniquiló a media España.

Ya intentaron los Reyes Católicos la homogeneización a ultranza de sus reinos: Un reino, una religión. Y el que no tuvo una sangre limpia, lo expulsaron de su patria. Y también lo intentó don Francisco, Caudillo de todos los españoles, quisieran o no, que hasta prohibió hablar catalán, gallego y euskera (perdón, vascuence).

«Toda conspiración contra esa unidad [de la Patria] es repulsiva. Todo separatismo es un crimen que no perdonaremos». (Cita 3).

Pero España no era aquella Unidad de Destino en lo Universal que quisieron imponer, España sigue siendo hoy día un país inconcluso, sin rematar, sin definir. Me parece que España es un conjunto de naciones y de grupos culturales que aún no ha encontrado su forma definitiva de integrarse y de convivir con respeto… por eso digo NUESTRA España, porque somos muchos, con múltiples ideas, y todos deberíamos poder convivir en ella de manera razonable sin que ninguna España se imponga como la única España posible. Y si alguno de sus pueblos no quisiera estar, no deberíamos —y no podremos— obligarles a permanecer contra su voluntad expresada de manera clara e irrefutable.

Pues me parece a mí que esos mis amigos y familiares encandilados con C’s, no saben que están apoyando los mismos valores que inspiraron a las Juntas Ofensivas Nacional Sindicalistas (las JONS) de Ramiro Ledesma, o a la Falange Española de José Antonio Primo de Rivera. Estos personajes, Ledesma y Primo de Rivera, tienen el mismo concepto de Patria Única y excluyente que pregona el señor Rivera de C’s… tengo una prima que dice continuamente que los que no opinen como ellos, que se vayan a Venezuela o Corea del Norte. Lo dice mucho mi prima. Aquellos señores fascistas españoles del siglo XX (y el señor Rivera actual se parece cada día más a ellos), diseñaron una España Única en la que sólo cupieron los suyos. Dijeron que España era una Unidad de Destino en lo Universal, a la que había que llegar desde la confrontación y la violencia… decían literalmente que había que sajar con un bisturí, en carne sana, el cáncer de Cataluña y Euskadi, y que el fascismo era ese bisturí.

«Cataluña y Vascongadas, Vascongadas y Cataluña, son dos cánceres en el cuerpo de la nación. El fascismo, remedio de España, viene a exterminarlos, cortando en la carne viva y sana como un frío bisturí». Cita 4. Millán-Astray

Así hablaban aquellos sujetos… y muchos españoles les apoyaron con adhesiones inquebrantables. Y muchos alemanes e italianos apoyaron a Hitler y Mussolini, como muchos apoyan al de hoy. Y no creo que la inmensa mayoría de estos hombres y mujeres supieran qué cosa estaban apoyando en realidad. Pienso que mis amigos y familiares ni ven ni perciben el menor peligro en lo que propaga Albert Rivera. Es más, aseguran que este hombre es el yerno que toda suegra quisiera tener…

Sí. A algunos de mis amigos les duele SU España. Y más que nos ha de doler… a unos más que a otros, como siempre.



Cita 1 > Ramiro Ledesma Ramos. ¿Fascismo en España? Ed. Almuzara, 2017. pág. 233.
Cita 2 > Obras completas de José Antonio Primo de Rivera. Edición cronológica. Madrid, 1954. Pág. 720, 17 nov. 1935.
Cita 3 > Obras completas de José Antonio Primo de Rivera. Edición cronológica. Madrid, 1954. Pág. 339, nov. 1934.


miércoles, 16 de mayo de 2018

Una palabra para Gaza




Necesitamos palabras para que las ideas tomen forma y podamos decirlas. Y deberían ser palabras consensuadas para que todos identifiquemos los mismos sonidos con los mismos conceptos. Pereciera que no fluyen las ideas si no existen palabras que las definan… es como si los conceptos y los sentimientos fueran nubes intangibles, y las palabras que les dan forma fueran la lluvia y los charcos. Transformar las nubes en charcos es la forma de decir y comunicarnos…

Hace un tiempo estudié e interpreté, desde los conceptos de la química actual, un manuscrito alemán de finales del siglo XIV que explicaba, con las palabras que tenían en ese momento histórico, cómo extraer salitre y fabricar pólvora —inédito, por cierto, ese estudio—. Sus redactores eran maestros alquimistas que lo escribieron en la lengua que hablaban, el alemán del siglo XIV. Alguien lo tradujo al alemán actual, otro al inglés y servidor al español castellano para entender qué manejos hacían. Todo ese proceso de traducciones sucesivas hacía aún más complejo saber qué querían decir originalmente aquellos hombres. Eran empiristas, aprendían de la experimentación y la observación. No entendían los procesos físicos y químicos que provocaban y les faltaban palabras para definirlos. Por eso, cuando después de un laborioso proceso, decían: «…entonces la sal de piedra fuerte y poderosa aparece como carámbanos de hielo». Estaban diciendo que el salitre (sal de piedra, nitrato potásico) precipitaba y cristalizaba… Simplemente concentraban una disolución hasta conseguir la precipitación de la sal más insoluble cuando se enfriaba. Tenían el procedimiento y el concepto pero no las palabras que explicaran ese fenómeno natural.

La guerra que vendrá. Juan Leyva, Sevilla, 1975
La banalidad del mal es otro ejemplo de pocas palabras que cristalizan un concepto complejo del comportamiento humano. Hannah Arendt necesitó varios artículos y un libro para explicarlo… pero hoy día ya es suficiente apelar a la banalidad del mal para saber que existen hombres sin conciencia de culpa porque, simplemente, cumplen con su sagrado deber sin cuestionarse las consecuencias de sus actos. Hombres que siendo «terriblemente y temiblemente norma-les» cometen atrocidades como triviali-dades de oficina…

Sí, las palabras pueden ser un arma de destrucción masiva cuando las disparan los amorales. Cuando los poderosos son amorales —y para ser poderoso hay que ser amoral— convencen a la gente de cualquier cosa. Nos convencen de quimeras indemostrables y hacen que los hombres matemos en nombre de sus principios o de sus patrias. Ayer mismo, un portavoz israelí hablaba de las decenas de palestinos muertos y miles de heridos en la frontera entre el Estado Judío y la Franja de Gaza (protestaban contra el traslado de la embajada de EEUU en Jerusalén). Los bravos soldados israelíes —que así los llamaba el primer ministro Benjamín Netanyahu— disparaban a los palestinos desarmados y a descubierto que se acercaban a la línea. Los francotiradores judíos, bien parapetados, disparaban a las articulaciones palestinas. Un portavoz israelí decía que estaban defendiendo su casa… yo pensaba que eso era los que están haciendo los palestinos desde hace casi un siglo. Por su lado, el ministro español de asuntos exteriores pedía contención a ambas partes. Yo creo que este hombre, y todos los gobiernos que  permiten que ese despreciable matón de recreo —ese niño torpe, rubio y odioso— haga su santa voluntad, son tan impresentables como el matón de pelos amarillos. Todos representan su papel y lo teatralizan con descaro. Nadie les cree. Ni siquiera ellos mismos se creen su papel… y aunque les abucheemos noche tras noche, repiten la función. ¿A qué coño estamos jugando?

Deberíamos buscar una palabra que defina inequívocamente esta porquería. Una palabra gorda, contundente y sonora… Y encontrada la palabra, proceder todos a una.


viernes, 20 de abril de 2018

La ventana de Zahara




Hay una ventana asegurada con un cierro, que así se llaman estos herrajes por el Sur. No es nada feo el cierro. Según lo mires hasta tiene su cosa modernista y todo. Me sorprende verlo aquí, en este pueblecito de pescadores de atunes, un lugar que aún no ha perdido totalmente ni su origen ni su esencia.

Está embutida la ventada entre mil capas de cal de toda la vida. De esa cal que se descascarilla y se comen las embarazadas. Es la cal de nuestras abuelas, la que hacía hervir el agua y había que dejar reposar antes de enlucir la pared con una escobilla.

Pero, no sé… Escapa de la ventana la enorme voz de Ella Fitzgerald, y eso es lo que me hace mirar y percibir un enorme contraste. Se ve que ya no es la morada de un almadrabero de Zahara de los Atunes. Al pescador que allí viviera se le escaparía por la ventana un quejío de los que salen del fondo de un alma dolorida, no estos sones tan alejados de la esencia del Sur. Y tal vez sea eso lo que me sorprende, el contraste. Lo inesperado de la mezcla me hace mirar, detener el paseo… lo amigos se adelantan y quedo plantado delante del cierro. Hipnotizado. Es una ventada bañada de un sol que ciega, aunque sea primavera, y no, no está diseñada para dejar escapar la voz de Ella Fitzgerald. Debe ser la globalización, que arrasa lo singular de cada lugar y lo uniformiza todo.

Sí… la vida está compuesta por un millón de momentos mínimos, aparentemente insignificantes, y nunca podremos saber cuál de ellos nos marcará hasta formar parte de nosotros. Cauterizados estamos frente a las barbaridades que cometen cada día unos hombres contra otros hombres. A fuer de cotidianos, esos momentos terribles, ya no nos movilizan y permanecemos indiferentes…

…pero, sorprendentemente, una sencilla ventana del Sur —rodeada de cal, enmarcada con un cierro que quiere ser modernista, y escapando de ella no un quejío, sino el lamento de Ella Fitzgerald— es capaz de añadirse a la vida como un instante simple, inesperado, irrepetible y, sobre todo, bello.

jueves, 12 de abril de 2018

La gente que no sueña parece incompleta


Estoy cerca de los que se indignan, de los que protestan, de los que se movilizan… aunque yo permanezca callado, me trague la indignación y siga en el sillón esperando que otros hagan el trabajo. Reconozco mi cobardía y reconozco que me han vencido. No soy ejemplo de nada. Lo sé.

Imagen de © Ángel López González

Pero admiro a los que tienen la valentía de intentar cualquier cambio de cualquier aspecto de esta sociedad que han planificado sin nosotros, a nuestras espaldas. Admiro a los que se implican y se arriesgan para construir un mundo algo más justo, aunque sólo sea en el espacio que les rodea.

Estoy cerca de cualquier huelguista que pelea contra los grandes patronos, esos patriotas que deslocalizan empresas porque así son más competitivas y ganan más dinero. Y me niego a aceptar que las leyes del mercado nos gobiernen… porque las cosas deberían estar más cerca del hombre que de los inventos que nos devoran. Me niego a aceptar esa lógica macabra que dirige nuestras vidas —el máximo beneficio privado como motor del mundo—. Creo que habría que identificar ese concepto neoliberal, inequívocamente, como el gran fracaso de la civilización. Como el concepto más tenebroso que hemos inventado los hombres. Tenebroso por la perversa sutileza con que nos han impuesto la imposibilidad de cualquier alternativa. Tenebroso porque, sin saber cómo, hemos aceptado la resignación como única posibilidad… esto es lo que hay, o lo tomas o lo dejas. Y nos han convencido de que buscar la felicidad de la gente es una estupidez propia de ingenuos. Lo han hecho y han tenido éxito.

Yo detesto a la mayoría de los políticos al uso, por su complicidad y porque nos arrastran a la resignación del esto es lo que hay. Porque se embuten de cabeza y de corazón en esa praxis neoliberal como única posibilidad de ser y estar en la modernidad. Prefiero —si los hubiera— a políticos ilusos y utópicos, los que a pesar del devenir del mundo busquen la felicidad de la gente. Los quiero soñadores porque los otros sólo demuestran tener pesadillas y, lo que es peor, nos introducen en ellas, en sus pesadillas, como peones prescindibles… o lo tomas o lo dejas. La gente que no sueña me parece incompleta porque renuncia a la sugerencia de un horizonte mejor… por eso los gobernantes que no sueñan, es decir, los políticos pragmáticos y apegados a la distopía neoliberal, a la política real, son un peligro para la felicidad de la gente.

Prefiero ser ingenuo a estar resignado… es la única forma de seguir vislumbrando un horizonte, una entelequia, una ilusión.