miércoles, 19 de octubre de 2011

La ofensiva neoliberal continúa


La ofensiva neoliberal continúa. Es decir, el pensamiento dominante que reduce lo público —y los derechos conquistados—a una simple cuestión residual, cobra fuerza conforme nos acercamos al 20N (fecha de las Elecciones Generales en España) Simplemente, preparan el terreno y las conciencias para una auténtica y típica política de schock económico (ya lo hacen allí donde gobierna la gente afín a esta doctrina) Y eso ocurre a fuer de repetir los mismos mensajes en todos los medios. Lo que repiten hasta la saciedad —hasta la jartura, que dirían por el sur— es la inevitabilidad de las medidas que diluyen el Estado hasta convertirlo en un mercado… porque, según este pensamiento dominante, sólo el mercado y sus leyes (sin interferencias de regulaciones políticas) podrá sacarnos de la crisis. No nos engañemos, ESE es el paraíso neoliberal que buscan, su particular parusía.
La dictadura neoliberal (G20, G8, BCE, BM, FMI, OMC…) gobierna sobre nuestros políticos. Los que supuestamente eran de izquierda, se plegaron a ellos. Y los que son de derechas abrazarán entusiasmados el dogma neoliberal, simplementeporque lo llevan en sus genes ideológicos… y ahí los tenemos. Donde gobiernan ya han iniciado la ofensiva que destruye todo lo que suene a res pública con la justificación de que lo público es caro e insostenible (...acabo de escuchar al empresario dueño de Mercadona hablar de sociedad del despilfarro. ¿Se referirá a Sanidad y Educación?)
Dejando aparte los preclaros ejemplos de Doña Esperanza y doña Cospedal,los empresarios madrileños piden el copago sanitario, también piden abaratar los despidos y que se apoye sin complejos a la enseñanza privada… que, en buena lógica es lo suyo: oportunidad de negocio privado para enriquecimiento de unos, aunque suponga pérdida de derechos para todos, sobre todo para los más desfavorecidos. Pero, ¿eso que puede importar a los amantes de la doctrina neoliberal?
Para los gobernantes de la Generalitat de Catalunya no es concebible una sanidad sin beneficios (…al final va a ser cierto el manido tópico sobre los catalanes) Según oigo en RNE y leo después en la prensa, están trabajando en un documento en el que se plantea la búsqueda de beneficios económicos en la sanidad pública como “solución”. O sea, quieren parcelar la sanidad pública y entregar los trozos a los amiguetes para que, en la buena lógica del máximo beneficio privado, conviertan los restos de la sanidad pública (es decir, lo que no sea rentable para ellos) en una sanidad de beneficencia, como la de la posguerra. ¡Chapó, senys! Se os escapa la sensibilidad social por donde yo me sé.

En la misma onda se explica la cosa del señor don Sebastián Piñera con la Educación Pública en su país. El señor Piñera es uno de los hombres más ricos de Chile, y de paso, ya puestos, su presidente… por cierto, hermano de don José Piñera, que fuera ministro del Trabajo y Previsión Social con el señor Pinochet, que puso en marcha políticas privatizadoras, esencialmente injustas, que hoy se mantienen en Chile —recuerden ustedes “el ladrillo”, aquel documento económico de los chicago-boys que encandiló al asesino—.Pues andan los enseñantes y estudiantes de Chile en una lucha por recuperar una educación pública, gratuita y de calidad para su país… Al señor presidente de Chile no le importa que más de un 80% de sus ciudadanos apoyen una educación gratuita, de calidad y garantizada por el Estado. Él dice —lo escuché en RNE— que nada es gratis, que todo tiene un precio, que alguien tiene que pagar la educación en Chile y que no está dispuesto a desarrollar una enseñanza pública universal en su país porque eso supondría que los hijos de los ricos podrían ir a las escuelas públicas y así aprovecharse del dinero de los pobres…
Servidor no va a apostillar nada más, no hace falta. Pero, perdonen ustedes, y perdonen los chilenos que le han votado: este hombre o es un asno o está de broma.
P.D. Para que no se me enfaden los amigos chilenos (que tengo por lo menos una), en España tenemos asnos como este, a patadas.

No hay comentarios: